La morosidad se cuadruplicó en dos años y ya afecta a veinte millones de personas

El sobreendeudamiento creció de forma sostenida en Argentina: hoy más de veinte millones de personas tienen deudas impagas, el 17% de las familias registra mora y unos tres millones están en una situación que se define como irrecuperable. Los jóvenes son el sector más afectado. Nueve bancos lanzaron un programa de refinanciación con tasa fija del 35% y hasta dos años de plazo para intentar contener el problema antes de que se profundice.
Image Preview (Placeholder)

La deuda de los hogares argentinos alcanzó un nivel que preocupa a analistas y al sistema financiero. Según datos citados en una entrevista publicada por Infobae, la morosidad se cuadruplicó en poco más de dos años y hoy supera el 17% en las familias. En total, más de veinte millones de personas tienen algún tipo de deuda impaga.

Dentro de ese universo, alrededor de cinco millones se encuentran en situación de sobreendeudamiento. De ese grupo, se estima que tres millones ya no pueden salir por sus propios medios: la acumulación de intereses y el tiempo transcurrido sin poder pagar hacen que la deuda crezca más rápido que cualquier posibilidad de cancelarla.

El componente generacional es uno de los datos más llamativos. Cuatro de cada diez deudores son menores de 30 años, y la proporción sube entre quienes tienen menos de 25. El acceso fácil al crédito digital explica en parte ese número: las billeteras virtuales y las plataformas fintech permiten obtener dinero en minutos, pero en muchos casos con tasas muy altas y sin que el usuario comprenda el costo real. Según el ejemplo citado por Infobae, algunas aplicaciones ofrecen préstamos de hasta dos millones de pesos a tasas cercanas al 300% anual sin solicitar mayor documentación.

Cuando el crédito se usa para pagar deudas anteriores, el problema se realimenta. Lo que empieza como una urgencia puntual puede convertirse en una cadena de préstamos que crece con los intereses y termina siendo imposible de deshacer.

Frente a ese escenario, nueve bancos se sumaron a un programa de refinanciación para deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales. El esquema establece una tasa fija máxima del 35% anual y ofrece hasta dos años de plazo para cancelar los compromisos. El programa tiene vigencia hasta el 13 de octubre y está pensado para quienes acumularon deuda pero todavía tienen margen para pagar con condiciones más ordenadas.

La distinción entre una dificultad temporaria y el sobreendeudamiento real es clave. En el primer caso, una refinanciación puede ser suficiente. En el segundo, cuando los ingresos no alcanzan siquiera para cubrir los intereses, las opciones se agotan y el problema empieza a afectar otras dimensiones de la vida cotidiana.

Ante eso, ¿qué margen real tiene una persona sobreendeudada para salir sola de esa situación, o el acceso a asesoramiento especializado marca la diferencia?

Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity