Un juez ordenó transferir el auto y devolver las multas pagadas por la vendedora
Cuando alguien vende un auto en Argentina, la ley le impone al comprador una obligación concreta: gestionar la transferencia registral dentro de los diez días de cerrada la operación. Si no lo hace, el vendedor sigue siendo el titular oficial del vehículo y carga con todas las consecuencias que eso implica, incluyendo las multas.
Ese fue exactamente el problema que enfrentó una mujer de Neuquén. En mayo de 2012 entregó su automóvil, firmó el Formulario 08 con firma certificada, hizo la denuncia de venta ante el Registro del Automotor el mismo día y le pasó al comprador toda la documentación necesaria. Cumplió cada paso que le correspondía. El comprador, en cambio, nunca completó el trámite.
El vehículo quedó registrado a nombre de la vendedora con una prohibición de circular activa desde julio de ese año. Con el tiempo, empezaron a llegar las infracciones. En 2024, dos multas por cruce de semáforos en rojo la obligaron a pagar para evitar mayores consecuencias legales, dado que el auto seguía a su nombre ante el registro.
Antes de recurrir a la Justicia, la mujer intentó resolver el asunto en forma directa: envió dos cartas documento para exigir que el comprador regularizara la situación y le devolviera lo pagado. Ninguna fue retirada.
El juicio civil concluyó con una sentencia favorable. El juez Javier Alarcón consideró probada la compraventa aunque no existiera un boleto firmado. Para el magistrado, la acreditación de un contrato no requiere de una sola prueba directa sino de un "conjunto de indicios graves, precisos y concordantes". En este caso, esos indicios fueron la denuncia de venta del mismo día de la operación, el Formulario 08 con firma certificada, el registro de infracciones posteriores a la entrega del vehículo y el silencio del demandado durante todo el proceso.
"El silencio del demandado resulta determinante", escribió Alarcón en el fallo.
La sentencia obligó al comprador a inscribir el automóvil a su nombre de inmediato y a devolver a la vendedora el total de lo abonado en multas de tránsito.
El caso pone en foco algo que muchas personas desconocen al momento de comprar un auto usado: la transferencia no es un trámite optativo ni postergable. Mientras no se complete, el vendedor original sigue expuesto a infracciones, deudas y restricciones vinculadas al vehículo. La Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (DNRPA) ofrece información oficial sobre costos y pasos para realizar la gestión.
¿Tuviste alguna vez un problema parecido al vender o comprar un vehículo? Contanos tu experiencia.
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