Desde Ushuaia parten expediciones a la Antártida con desembarcos sujetos al clima
La preparación de una expedición a la Antártida empieza antes de subir al barco. Teo Gounaris, CEO de Antarpply Expeditions, recomienda llegar a Ushuaia uno o dos días antes del embarque: una demora en el vuelo puede dejar al pasajero sin posibilidad de abordar. También conviene contar con un seguro de viaje adecuado y consultar qué botas, prendas exteriores y equipos específicos proporciona cada operador.
No se necesita experiencia como explorador o montañista. Gounaris explica que hace falta movilidad suficiente para entrar y salir de los botes neumáticos Zodiac y desplazarse sobre superficies irregulares. Para la vestimenta, la recomendación es llevar varias capas que permitan ajustar el abrigo a los cambios de temperatura.
La elección del camarote también puede influir en la experiencia. De acuerdo con el ejecutivo, el movimiento suele sentirse menos en los sectores bajos y cercanos al centro del buque. En las cabinas superiores, las vistas son diferentes, pero las oscilaciones pueden percibirse más.
La navegación atraviesa el Canal Beagle y continúa hacia el Pasaje de Drake, entre Sudamérica y la Península Antártica. El estado del mar varía entre travesías. Durante ese tramo, el equipo de expedición brinda charlas sobre los paisajes, los animales, la historia y las pautas ambientales que regirán las visitas.
Una vez en destino, Antarpply procura organizar hasta dos salidas por día, de unas tres horas cada una, siempre que las condiciones sean adecuadas. Los Zodiac permiten realizar desembarcos y recorrer sectores costeros a los que no puede acercarse el buque. Las actividades pueden incluir caminatas y observación de témpanos, glaciares o fauna.
El recorrido previsto puede modificarse por el viento, el oleaje o la presencia de hielo. Las decisiones finales corresponden al capitán. Durante el verano austral es posible observar pingüinos, focas, aves marinas y cetáceos, aunque los avistamientos no están asegurados. Está prohibido tocar o alimentar a los animales y deben respetarse las distancias y los protocolos de bioseguridad.
El buque Ushuaia tiene lugar para 90 pasajeros en 46 cabinas y suites. Dispone de comedor, biblioteca, salón de observación y conferencias, además de cubiertas abiertas para contemplar el entorno durante la navegación.
¿Qué aspecto de una expedición antártica te gustaría conocer mejor antes de viajar?
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