Advierten que la cafeína puede empeorar el descanso y el cansancio en adolescentes

Las dificultades para dormir, los temblores y el nerviosismo pueden ser señales para revisar el consumo de cafeína entre adolescentes. Especialistas de Yale explicaron que sus efectos duran varias horas y que también está presente en productos menos evidentes, como chicles y sobres saborizados. Recomendaron evitar las bebidas energéticas, conversar sobre las cantidades consumidas y prestar atención a los horarios de descanso y de uso de pantallas.
Image Preview (Placeholder)

Cuando un adolescente tiene dificultades para dormir, está nervioso o presenta temblores, conviene prestar atención a la cafeína que consume. Esas señales, junto con una caída del desempeño escolar, pueden orientar una conversación familiar sobre sus hábitos. La neumonóloga y especialista en sueño Sabhyata Agrawal, de Yale, advirtió que un exceso también puede provocar palpitaciones, molestias digestivas, inquietud y ansiedad.

Para reconocer cuánto se ingiere, no alcanza con contar las tazas de café. La cafeína también aparece en bebidas energéticas, gaseosas, chocolate, chicles y sobres saborizados. Estos últimos pueden aportar entre 50 y 200 miligramos por unidad. Grace Kong, profesora asociada de Psiquiatría de Yale, explicó que los sabores dulces y frutales disimulan el amargor y pueden favorecer que los jóvenes los prueben.

El horario de consumo también importa. Según Agrawal, la cafeína empieza a actuar entre 30 y 45 minutos después de tomarla. Entre cinco y seis horas más tarde, todavía queda en el organismo aproximadamente la mitad de la cantidad ingerida. Por eso, aconsejó evitarla después de las 13 o las 14, según el horario habitual de descanso.

Ese efecto se combina con un cambio propio de la adolescencia: el reloj biológico desplaza el sueño hacia horarios más tardíos y hace más difícil levantarse temprano. Si el cansancio lleva a buscar un estimulante, el alivio transitorio puede retrasar nuevamente el descanso y aumentar el agotamiento al día siguiente.

Las recomendaciones para adultos no deben trasladarse a los menores. Jennifer Jiyun Park, investigadora del Departamento de Psiquiatría de Yale, recomendó evitar la cafeína antes de los 18 años y excluir las bebidas energéticas de la alimentación de niños y adolescentes. Agrawal también señaló que los jóvenes pueden experimentar molestias con cantidades menores que los adultos.

Revisar las rutinas nocturnas es otra parte del cuidado. Park explicó que el consumo durante los videojuegos puede responder tanto al deseo de mantenerse despierto como a una costumbre compartida con otros jugadores. La luz de las pantallas reduce la producción de melatonina, relacionada con el sueño. La investigadora propuso establecer un horario para apagar los dispositivos, idealmente entre las 21 y las 22.

Hablar sobre los productos y las cantidades consumidas puede ayudar a revisar estos hábitos y, si es necesario, consultar con un profesional de la salud. ¿Qué hábitos facilitan el descanso de los adolescentes en casa?

Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity