El esmoquin femenino de YSL cumple 60 años y sigue marcando tendencia
En agosto de 1966, dentro de su colección de alta costura Otoño/Invierno, Yves Saint Laurent presentó una chaqueta negra de corte masculino adaptada al cuerpo femenino. La llamó Le Smoking. La recepción inicial fue fría: de toda esa temporada, una sola clienta adquirió la pieza.
La resistencia duró poco. En septiembre de ese mismo año, el diseñador inauguró la boutique Saint Laurent Rive Gauche en la Rue de Tournon, convirtiéndose en el primer gran creador en lanzar una línea de prêt-à-porter. La versión comercial de Le Smoking encontró enseguida a una generación de mujeres que no quería vestidos estructurados.
El diseño tomó inspiración de varias fuentes. Su amiga y musa Betty Catroux usaba habitualmente sacos masculinos comprados en tiendas de segunda mano. Marlene Dietrich había demostrado en el cine de los años treinta que una mujer con esmoquin podía proyectar una presencia diferente a cualquier vestido. Saint Laurent recogió esos referentes y construyó una prenda que no disfrazaba el cuerpo sino que lo reencuadraba. Años más tarde, el propio diseñador lo sintetizaría así: "Chanel les dio libertad a las mujeres; yo les di poder".
En 1968, la socialité neoyorquina Nan Kempner llegó al restaurante La Côte Basque en Manhattan con un esmoquin de la firma. El maître le negó la entrada porque el reglamento del local prohibía pantalones femeninos. Kempner se quitó el pantalón en la recepción y avanzó hacia su mesa luciendo la chaqueta como vestido. El episodio convirtió la prenda en símbolo de algo más que estilo.
En mayo de 1971, Bianca Pérez-Mora Macías se casó con Mick Jagger en Saint-Tropez con una chaqueta de esmoquin blanca de la firma, combinada con falda larga y pamela con velo. En 1975, el fotógrafo Helmut Newton inmortalizó Le Smoking en una sesión para la edición francesa de Vogue, en la Rue Aubriot del barrio parisino de Marais; esa imagen en blanco y negro se convirtió en una de las fotografías de moda más reproducidas de todos los tiempos.
Desde entonces, la chaqueta acompañó décadas de cambios culturales. La vistieron Grace Jones, Madonna, David Bowie, Prince, Julia Roberts y Angelina Jolie, entre muchos otros. En enero de 2002, cuando Saint Laurent se retiró de las pasarelas con un desfile retrospectivo en el Centro Pompidou de París, decenas de modelos circularon con distintas versiones de la pieza junto a Catherine Deneuve y Laetitia Casta.
La colección Otoño/Invierno 2026, bajo la dirección de Anthony Vaccarello, dedicó el desfile casi por completo al aniversario. El diseñador belga acentuó la línea de hombros, pulió las solapas y fusionó la sastrería con el raso, sin replicar el patrón original sino reinterpretándolo para el presente.
Seis décadas después de aquella primera venta solitaria, la prenda sigue siendo la alternativa de referencia para quienes prefieren llegar a una ceremonia, premiación o festejo formal sin vestido de gala. ¿Cuál es la pieza clásica que todavía no perdió lugar en tu guardarropa?
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